En los tres primeros meses de 2010 la economía aragonesa prosiguió la recuperación iniciada en el segundo trimestre de 2009, si bien parece que suavizó su ritmo. Así, el PIB regional cayó en términos interanuales un -1,1%, frente al -3,1% que lo hizo en el trimestre anterior, mientras que en términos intertrimestrales creció un 0,1%, al igual que en los tres últimos meses de 2009. En España, por su parte, la producción se contrajo a un ritmo algo mayor, del -1,3%, mientras que en la zona euro se alcanzó un crecimiento del 0,5%. Todos los componentes de la demanda continuaron cayendo en la región, y aunque la inversión en construcción se redujo un más intenso -7,9%, el consumo privado (-0,1%) y la inversión en bienes de equipo (-7,1%) anotaron intensas correcciones. Por el lado de la oferta, industria (-3,2%) y servicios (-0,1%) mejoraron significativamente, por contra, construcción continuó sin mostrar signos de recuperación y disminuyó su actividad un -4,5%.
Respecto al mercado laboral, la destrucción de empleo se redujo hasta el -3,4% de modo que la tasa de paro aumentó 1,9 pp y se situó en el 15,2%. El Índice Fundear, por su parte, anticipa para los próximos meses cierta ralentización en el ritmo de recuperación de la economía regional.
La economía española tras caer un -3,1% en el último trimestre de 2009 sólo lo hizo un -1,3% en los tres primeros meses de 2010. Por el lado de la demanda, al igual que ocurrió en Aragón, mientras la inversión en construcción disminuía un acusado -10,6%, el consumo privado (-0,6%) y la inversión en bienes de equipo (-7,4%) anotaban una intensa mejora respecto al trimestre anterior. Y, desde la vertiente de la oferta, construcción empeoró hasta caer un -4,5%, por el contrario, industria (-3,1%) y servicios (-0,2%) experimentaron una notable recuperación. A nivel internacional, a la vez que en Estados Unidos aumentó el ritmo de crecimiento, en Japón y la zona euro se registró, por primera vez desde que comenzara la recesión, un avance de su actividad.